No existe arte, que soporte lo insoportable
Que cubra de belleza, o evidencie la inocencia
De las esperanzas que se guarda con muy poca calma.
No existe destreza que desenmarañe ese arte
De colmarte en paciencia, alimentando la pureza
De esperar con estación pasada y aligerada
Las alarmas de soportar una calma batalla
No poseo el arte de liberarte en mis manes
De hacerte brotar en una calma, evidenciando las alas
Volando como un arte, saturado de un hambre
Con un cable a dominio de un sastre
Que borda la calma, como abrigo de madrugada
Congelando la batalla, reduciendo a la nada
Cada palabra mencionada, como arcada a la alabarda
No existe ese arte, que cambie la mirada
Para que busques nuevamente en mí calmada cruzada
Una sutil confianza, de no fallar como una arrogancia
Ante desespero que arrebata, un sueño de alabanzas.
No existe ese arte, de alcanzarte en prosas falladas
No existe ese cause, no hay alcance
Es una sueño de cobardes, no aceptando el cause.
Ningún arte, ningún sastre, ningún…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario